II Edición
Crítica de Cine: El país sin maravillas

El país sin maravillas

  • Título: Alicia en el país de las maravillas
  • Título Original: Alice in Wonderland
  • Tim Burton
  • 2010
  • EE.UU.

Alicia en el país de las maravillas es una de las historias más enigmáticas y mágicas que se han escrito hasta hoy. Desde su entendible incoherencia logró capturar a públicos de todas las edades que se sumergen al igual que su protagonista en un mundo de maravillas cada vez que se topan con ella. Escrita por un matemático, esta obra es en el subtexto completamente lógica, esto ha catapultado su embrujo y magnetismo logrando inspirar a artistas de la talla de Dalí y Joyce, y ha servido de influencia para quizá todos los géneros artísticos, desde la música, la literatura, la escultura, la danza, la ópera, la pintura, el cine, hasta los videojuegos.

Cuando se anunció que Tim Burton dirigiría la adaptación de Alicia para Disney muchos tuvieron la esperanza de que la obra de Carroll tendría una adaptación de calidad con el toque de locura necesario que ameritaba la obra y que Burton parecía tener de sobra, lastimosamente ésta es una de las adaptaciones menos aceptadas de Alicia, incluso la versión de dibujos animados realizada por Disney en 1951 tiene mejores calificaciones.

La queja no es precisamente porque la obra haya sufrido numerosos cambios que la hacen casi irreconocible, sino por sus desacertadas elecciones. Y es que pretender hacer cambios en la adaptación de una obra es completamente válido puesto que todo artista tiene su propia visión y sensibilidad para crear desde su punto de vista lo que quiera, moldearla y retorcerla para que esté acorde con su llamado creativo, eso no tiene discusión.

Las desacertadas elecciones las constituyen los lugares comunes impensables en un director que se ha caracterizado por ser imaginativo y original. Burton convierte a la dulce Alicia de 10 años en una joven de 19 años a punto de casarse, cosa que puede ser posible, pero la secuela no conserva la lógica en que se mueve el país de las maravillas y sus personajes.

El conocido dicho “el que mucho escoge lo peor se lleva” parece haber sido el mantra de Burton para el casting de Alicia; después de una agotadora búsqueda por la perfecta Alicia, se topan con una desabrida Mia Wasikowska para el papel de la encantadora Alicia de Carroll cosa que desilusionó a gran parte de sus seguidores. El desempeño de Wasikowska deja mucho que desear, parece arrastrarse aburrida por la historia con un perenne ceño fruncido y un lenguaje corporal que delata lo lejos que se encuentra de la gracia propia de las heroínas de Disney, luce perdida y a la caza de explicaciones lo que no hace la Alicia original, para quien muchas de las situaciones eran naturales y actuaba en consecuencia.

Uno de los mayores agravantes de la caracterización de Alicia fue el desacertado vestuario. A Wasikowska la enfundan en unos vestidos que la hacen parecer una caricatura, disfrazada de la niña de diez años que una vez bajó por el agujero. Si Burton buscaba que el personaje evolucionara, era de esperarse que su vestuario también, porque su rostro aunque joven no está acorde con los boleritos, encajes y talles altos totalmente inapropiados para su edad. Los cortes de los vestidos aplanan totalmente su busto y esconden su figura, no corresponden a lo que usaría una joven casadera de 19 años en la época victoriana. Traer a Alicia al final de su adolescencia requería pensar en vestirla en consecuencia y no tratar de dejar su cuerpo y vestidos en el pasado, por lo que no luce cómoda en ninguna escena.

Otra que no convenció con su papel de la Bruja Blanca fue Anne Hathaway, la tonta e inexpresiva reina siempre con sus brazos en alto como temiendo ensuciar su vestido. Quizá su maquillaje sea la peor elección de la película que es superado por sus fatales frases salidas de cajón. Otro giro incomprensible de la trama hacia la muy trillada lucha del bien y del mal que no tendría razón de ser en la historia original.

Con relación a la elección de Johnny Deep en el papel del Sombrerero Loco fue apropiada, se predecía que su personaje tuviera una importancia central en la historia pero decepciona al presentarnos una versión más depresiva y cuerda de un Sombrerero que se caracterizaba por estar más allá de la razón. Alicia lo transforma en su mejor amigo y por lo tanto se convertirá en su salvadora, batallando contra todos los elementos por una amistad creada en minutos durante la hora del té. De nuevo los clichés sobre la amistad y la lealtad que no aparecen en la obra de Carroll.

La única que parece rescatar su papel es la maravillosa Helena Bonham Carter en el personaje de la cabezona Reina de Corazones que no le hace justicia y se ve limitada por el guión, ya que ha demostrado bien sus capacidades para hacer de una estupenda malvada. Su personaje al contrario de los demás parece ser más estructurado y cuidado en los detalles, desde el vestuario y el maquillaje hasta la puesta en escena.

Burton no solo crea una nueva historia sino que cambia la naturaleza de sus personajes, una versión colorida pero predecible y un tanto aburrida. Para la escena final en el país de las maravillas introduce una batalla del bien contra el mal de la Reina Blanca y la Reina Roja, sin mayores sorpresas muy alejadas de la forma en que concibió Carroll el mundo de Alicia. Los personajes se desperdician en su envoltorio, las escenas estrictamente interesadas en mostrar las escenografías y los vestuarios majestuosos quedan cortas en la esencia, copiando los clichés de siempre hasta anular por completo las necesarias individualidades de sus personajes. ¿Qué nos queda? Unas excelentes ideas para disfrazarnos en Halloween.

 

4 Comentarios

  1. Alicia en el país de las maravillas es una historia vista en ocasiones sin ser observada con el ojo mágico de la niñez, un mundo donde todo es posible, donde no existen espacios o lugares con limitaciones , sólo la única limitación es la capacidad individual de visualizar y crear. Esa forma de observar el mundo la perdemos a medida que nos volvemos adultos, esa magia de observar el entorno en el cual nos desarrollamos se desvanece con las tares y afanes del diario vivir que nos trae la vida, dejando todo a una explicación racional.
    Los personajes observados en Alicia, nos intimidan porque cada uno de ellos hacen parte de un todo como individuo, componente integral como lo es la personalidad del ser humano, con su característica de dualidad, en las acciones que hacemos y dejamos de hacer, argumentando las decisiones tomadas como las más acertadas así no sea la realidad.

  2. UN ANALISIS COMPLETO DE TODOS Y CADA UNO DE LOS PERSONAJES.
    DE VERDAD, LA PARTE QUE MAS ME GUSTO FUE CON EL SOMBRERON EN EL TEA PARTY.

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