Fuera de Concurso
Crítica de Cine: Gracias por el presente, Mr. Edgerton

Gracias por el presente, Mr. Edgerton

  • Título: El regalo
  • Título Original: The Gift
  • Joel Edgerton
  • 2015
  • EE.UU.

Como muy bien dice su título, El Regalo es eso, un regalo, una pequeña joya, una película que te sorprende, de la que esperabas poco pero te ha dado mucho y que te deja con muy buen sabor de boca al salir del cine. Esta película es el claro ejemplo de que muchas veces un buen guión y un montaje bien hecho son suficientes para hacer un film consistente, potente y muy interesante.

Joel Edgerton nos presenta una película con una premisa muy convencional: un hombre de negocios felizmente casado (o no, ya lo descubriréis) que ha tenido éxito en la vida se encuentra un viejo amigo de la adolescencia del que hacía años que no sabía nada. Ese encuentro empieza a remover el pasado de nuestro protagonista (Jason Bateman) y cambiará el rumbo de las vidas de todos ellos. Y aunque hasta aquí todo parece muy normal, la película se aleja de lo convencional desde del primer momento y evita cualquier tópico que una cinta de este tipo pueda tener.

La película tiene un ritmo muy cuidado, avanza lentamente pero con seguridad y, de manera muy inteligente, el director ralentiza el film cuando la película lo necesita para que el espectador pueda apreciar todo el detalle y toda la profundidad del momento. Y aun así, en determinadas ocasiones es imperceptible darse cuenta de lo que realmente está sucediendo. Eso permite que el espectador se lleve muchas sorpresas y los giros de guión dejen a todo el mundo desconcertado. Parece que Edgerton haya dirigido muchas películas del género porque el desarrollo de la historia es muy preciso.

Movimientos de cámara muy sutiles y el buen uso de la música en ciertos momentos de tensión complementan perfectamente la presentación del filme. Pero lo mejor de todo es que el encanto de la película está en que no necesita casi nada para crear esa tensión, esa sensación de que no puedes levantarte de la silla porque puede pasar cualquier cosa en cualquier momento. Los silencios ganan en número a los sustos y la verdad es que, contra todo pronóstico, la película no los echa de menos.

Por lo que respecta a los intérpretes, se me hizo raro ver a Jason Bateman hacer un papel tan serio pero su actuación es acertada. La interpretación de Rebecca Hall me gustó bastante aunque si la película tiene un protagonista, ese es el director y actor a la vez, Joel Edgerton. Hay que reconocer que el actor es de lo más inexpresivo, pero del mismo modo que los silencios son más efectivos que los sobresaltos, tengo el convencimiento de que su inexpresividad es mucho más efectiva que otra cosa. Como he dicho antes, esta película es un ejemplo de cómo transformar una premisa convencional en un film totalmente inteligente y sutil, alejado de cualquier cinta del género.

Resumiendo, casi todo lo que puedo decir de esta película es positivo. Si tuviera que escoger tres adjetivos para definirla, estos serían inteligente, tensa y misteriosa. Aunque pueda sonar exagerado, creo que si Hitchcock hubiera vivido en el siglo XXI podría haber dirigido esta película porque si algo tenían algunos de sus filmes es que, con un buen guión y un desarrollo acertado, lograba hacer una cinta de suspense muy efectiva.

Finalmente, quiero aprovechar para animar a todos los amantes del suspense a ir al cine a ver este film porque estoy seguro de que no se arrepentirán. Valdrá la pena estar pendiente de los próximos proyectos del director porque si mantiene este nivel, puede hacer grandes cosas

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