I Edición
Crítica de Cine: Las invasiones bárbaras

Las invasiones bárbaras

  • Título: El renacido
  • Título Original: The Revenant
  • Alejandro González Iñárritu
  • 2015
  • EE.UU.

Hace unos días, el presidible multimillonario Donald Trump, afirmaba que podría ponerse a pegar tiros a diestro y siniestro por la Quinta Avenida neoyorquina y aun así no perder ni un solo voto. Supongo que Trump afirmó esto viéndose amparado de su aura de dólares y excentricidad, esa que a veces denuncia el “terrible” éxodo que realizan miles de mexicanos año tras año para cruzar la frontera en busca de una oportunidad.

Esas “hordas barbáricas” de las que habla el viejo Donald son los orígenes directos de Iñárritu, el director de El renacido, un hombre que ha convertido en oro todo lo que ha tocado en el cine, un pobre inmigrante mexicano que ha subido a los cielos del gran sueño americano a base de trabajo, trabajo y más trabajo, mal que le pese al señor Trump.

No sé si como una crítica directa, o quizás simple recochineo, El renacido nos presenta a unos Estados Unidos aún en pañales, ese país habitado por nativos que fue invadido por “hordas menos barbáricas”, esos exploradores y colonos que no dudaban en utilizar el arte de la carnicería y el engaño con el fin de conquistar nuevos territorios. Dicho esto, no os penséis que Iñárritu nos presenta la típica situación de indios y vaqueros que tantas tardes de verano amenizó a los más mayores de la casa desde la cadena pública. No, amigos míos, aquí se nos presenta la lucha salvaje del hombre contra la naturaleza, ese aspecto tan simple y a la vez tan metafísico del que se olvidaron muchos directores del género western del siglo XX.

Quizás esta sea la película menos “propia” de toda su filmografía, ese tono semipoético que suele aparecer en toda su obra se diluye como un azucarillo en esta ocasión, quizás convirtiéndola en una película más previsible, pero no menos dotada de calidad. En esto existe un culpable con nombre y apellidos: Emmanuel Lubezki, otro de esos “bárbaros invasores” mexicanos que ya trabajó con Iñárritu en Birdman y que esta vez se echa la obra a los hombros en el apartado técnico de la película. Una fotografía y una realización asombrosa dan buena fe de que es quizás a día de hoy uno de los tres mejores directores de fotografía que existen. Cada escena se convierte en un precioso cuadro, donde esa naturaleza tan bestial de la que hablábamos, lo cubre todo por completo, sin dejar espacios en blanco. Cabe destacar en este apartado, una banda sonora tan solemne como la naturaleza a la cual envuelve. Y, es que para el director mexicano, la música siempre ha sido un apartado fundamental de su obra y esta ocasión no merecía menos.

Llego ahora al apartado más farandulero de la película, y sí, lo digo porque hablar de una película que se presenta a los premios de la academia y de Leonardo DiCaprio en la misma, siempre acarrea este tipo de chascarrillos sobre si ganará o no la dorada estatuilla. Tan solo diré que su personaje no me ha suscitado demasiado interés, quizás porque la acción de la película va de más a menos y el trasfondo del mismo no queda nada claro. Creo que no me equivoco si digo que DiCaprio ha dado vida al papel menos redondo que el cine le haya entregado, quizás esto sea suficiente para que los genios de la academia le acaben dando el galardón, aunque el pasado año parecía que ni se habían molestado en ver a todos los nominados. Si hay que reconocerle mérito a una actuación sobresaliente en la película, sería a Tom Hardy, aunque quizás ya parezca una costumbre que este actor convierta un pequeño papel en una intervención desbordante.

Como he dicho antes, no estamos ante una película magistral en cuanto a ritmo, al trasfondo de los personajes o a la propia recreación histórica que representa, pero creo que estamos ante una obra que hace recapacitar al espectador. Quién sabe, quizás Iñárritu no haya querido tomarse una venganza poética contra el sector más conservador de los Estados Unidos, y lo único que quería era despertarnos de esa siesta de western de las tardes de verano.

7 Comentarios

  1. Una historia nada extraordinaria de las que dejaremos de hablar después de un mes, se habló tanto de ella y hubo tanto revuelo que ya sabía todas sus escenas antes de verla en cine, por lo que no pude sentir nada. No me disgusta DiCaprio pero creo que el premio se lo dieron por su trayectoria y no específicamente por esta película.

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