II Edición
Crítica de Cine: Defendiendo a los demonios de la sociedad norteamericana

Defendiendo a los demonios de la sociedad norteamericana

  • Título: Escalofrío
  • Título Original: Frailty
  • Bill Paxton
  • 2001
  • EE.UU.

Vivimos en una sociedad de la que a diario brotan como maleza nuevos mesías, persuasivos profetas y ángeles iluminados que han sido enviados por dios como instrumento de justicia en este mundo pecador. Ellos, totalmente convencidos de que son la salvación del mundo, realizan los más demenciales actos sin inmutarse siquiera. Escalofrío es una película estadounidense que explora los poderosos efectos que tiene la religión en una creyente familia que marcha inevitablemente a su cataclismo en el momento en que deciden hacer la voluntad de Dios.

Clasificada como un thriller, fácilmente podría ser un film de terror por sus fuertes escenas en las que participan niños, por lo que le dieron una clasificación R en Estados Unidos y en España se clasificó apta para mayores de 18 años; es muy probable que esta clasificación afectara su taquilla ya que tuvo una pobre recaudación. Aun así, no pasó desapercibida ni por el público ni por la crítica, de hecho hasta el día de hoy conserva una buena reputación superando la prueba del tiempo. En el sitio web Rotten Tomatoes tiene 73% de certificado de frescura, lo que significa que cuenta con buenas valoraciones, además de que afamados críticos como Roger Ebert y directores como James Cameron y Sam Raimi alabaron sus calidades.

Es el debut de Bill Paxton como director, quien es un experimentado actor nominado a los Globos de Oro y a los Emmy, que participó en numerosas películas: Aliens, Twister, Apollo 13, Titanic y en Mentiras arriesgadas hizo de un cómico espía impostor junto a  Arnold Schwarzenegger y Jamie Lee Curtis. Fue de seguro una gratificante experiencia para Paxton ya que obtuvo 16 nominaciones por parte de distintas organizaciones ganando 5 premios: el Bram Stoker Awards y Fangoria Chaisaw Awards en 2003 por guión; el Golden Schmoes Awards de 2002 por la película más subestimada del año; el International Horror Guild de 2003 a mejor película y el National Board of Review en 2002 a la excelencia cinematográfica.

La trama de Escalofrío se desarrolla en la oficina del FBI en Dallas (Texas) a donde ha llegado Fenton Meiks (Matthew McConaughey) con información importante para el detective que está llevando el caso del asesino en serie “La mano de dios”. Meiks afirma saber la verdadera identidad del asesino, lo que captura toda la atención del agente Wesley Doyle (Powers Boothe). Es allí donde comienza un extraordinario relato sobre su relación con el asesino desde su infancia y el papel de su amoroso y piadoso padre el señor Meiks (Bill Paxton) en toda esta historia.

Cabe destacar que la película tiene un gran trabajo actoral tanto de Matthew McConaughey como de Bill Paxton quienes nos logran convencer, cada uno por su lado, de la sinceridad de sus descabelladas acciones. Ambos dan a la historia una extraordinaria coherencia en la comprensión de que no había otra forma en que deberían haber sucedido las cosas, no había otra opción. Así mismo los dos jóvenes actores Matt O’Leary (Fenton) y Jeremy Sumpter (Adam), quienes representaron a los hermanos Meiks en su niñez, supieron dar a sus personajes la inocencia y credibilidad necesaria para dar soporte a toda la trama.

Esta cinta nos cuestiona, haciendo relación a su título original, sobre la fragilidad humana de cara a los asuntos sobre los que no tenemos ningún control o como afirmaba su guionista en una entrevista “cuestiona la fragilidad de la moral y la fragilidad de la percepción del bien y del mal que tienen las personas”. Estas razones por supuesto no tienen sentido en la desafortunada traducción al español de su título Frailty a Escalofrío, un nombre que no nos dice nada y es un completo cliché.

En definitiva, el mayor activo de Escalofrío es su guión, es una lástima que Brent Hanley, el guionista, al parecer no sea muy prolífico porque con este trabajo demostró que tiene la destreza suficiente para construir estructuras apropiadas para el suspenso y el terror. Después de realizar el guión para Escalofrío no se ha visto involucrado en otros proyectos; solo en 2007 realizó un corto de 16 minutos llamado Day 73 with Sara con la actuación de Elle Fanning y Amber Heard, y en 2014 hizo el guión para The Bottoms.

Pero este guión convincente y original se pierde un poco por la falta de experiencia de Paxton, que aunque demuestra unas dotes para la dirección, es un hecho que su falta de experiencia le pasó factura al producto final. Quizá unas manos más creativas y experimentadas habrían logrado sacar un mayor provecho a una película con inmensas potencialidades y a unos actores talentosos y apasionados. Se podría pensar que faltó un trabajo más concienzudo en la dirección artística y en la banda sonora para hacer de ella una de las películas más importantes en su género y un referente para la industria cinematográfica en la primera década del dos mil.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, me atrevo a decir que Escalofrío es una es una película que todos deberían ver: primero, por su gran trabajo actoral; segundo, quizá lo más importante, por la habilidad de su extraordinario guión, inspirado según Hanley en La noche del cazador y en las películas de Hitchcock. Es una película gringa hasta la médula que nos deleitará de paso con los acentos texanos de sus protagonistas y al final es un completo gusto verla cargarse acertadamente varios de los demonios que padece la sociedad norteamericana: el fanatismo religioso, la obsesión con el fin del mundo y la violencia.

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