II Edición
Crítica de Cine:

"Una lengua que va consumiendo su humanidad"

  • Título: La cuestión humana
  • Título Original: La question humaine
  • Nicolas Klotz
  • 2007
  • Francia

Es La cuestión humana del director francés Nicolas Klotz un filme que sorprende, que no deja indiferente al  espectador o mejor dicho que no quiere dejar indiferente al espectador;  pues es tal el análisis que plantea acerca de la política del sistema de empresas y el paralelismo que establece entre éste  y  el Holocausto nazi, así como el mensaje que cristaliza la deshumanización del lenguaje a la que asistimos; que el espectador de La cuestión humana es al mismo tiempo víctima de la economía liberal, autora de la crisis económica actual y el  horror que produjo el Holocausto  queda sustituido por  el horror económico.

Los colores grises de los trajes de los empresarios, la luz tenue de los días nublados, el humo que desprenden las altas chimeneas de las fábricas en un paisaje desolador, dotan al filme de una estética fría y melancólica, como es la historia que nos narra.

La cuestión humana entrecruza numerosas cuestiones como son el valor del trabajo en la sociedad actual; la memoria, la muerte, así como el cuestionamiento de la identidad; este último aspecto queda reflejado en el personaje de Simón, un exitoso psicólogo  en el departamento de recursos humanos de una multinacional alemana que descubre a través de un documento de 1942 una oscura trama nazi en la que estuvo implicado el máximo responsable de la empresa. El personaje de Simón actúa como una especie de conciencia del mundo, que descubre algo monstruoso, algo que lo supera, lo desconcierta. Este descubrimiento  le lleva  a desarrollar una doble vida; durante el día es un ejecutivo ejemplar, y durante la noche resulta un hombre entregado a la juerga, al alcohol.

A medida que avanza el filme, Simón va uniendo las piezas del puzle, va conociendo la verdadera historia, comienza a desconfiar de todo, incluso de él mismo, de su función en la empresa, de su trabajo. Se resquebraja su visión del mundo.

Klotz establece puntos de unión entre pasado y presente; individuo y sociedad;  el sujeto y la identidad, y consigue realizar una reflexión sobre la sociedad actual neoliberal y su negación del pasado, una reflexión desde la conciencia, desde nuestra propia existencia, cómo vivir con el horror del pasado.

Un filme que hace trabajar la mente del espectador, que despierta los sentidos y que profundiza en la cuestión humana.

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