II Edición
Crítica de Cine: Una llamada al

Una llamada al "espacio interior"

  • Título: La habitación
  • Título Original: Room
  • Lenny Abrahamson
  • 2015
  • Irlanda

Room (La habitación) es una de esas películas que te cautivan de principio a fin. La historia ya la conocemos, la hemos visto decenas de veces en series como Mentes Criminales: adolescente secuestrada que es repetidamente violada por su raptor, quedándose embarazada de este y dando a luz en el sótano en el que está encerrada. Pero esta vez el enfoque es totalmente distinto. El punto de vista es el de las víctimas, y no la de un agente externo (policía) que  juzga, castiga, y en el mejor de los casos, que busca comprender a la mente opresora. Es decir, el foco no se pone en el cazador, sino en el cazado. En esta ocasión el interés recae únicamente en las víctimas. El secuestrador es un personaje vagamente trazado al cual se le da un escaso protagonismo. Desconocemos sus motivaciones y la situación que le ha llevado a actuar de tal modo. Aquí lo único que importa son los sentimientos de los protagonistas; cuando están encerrados y, sobre todo, cuando vuelven al “mundo real”.

Esta es una obra intimista, de autor que se dice; en la que importa tanto la forma como el contenido. El envoltorio es elegante, intrigante, sugerente y contenido, y sirve para introducirnos en la historia. Para llamar poco a poco y sutilmente a nuestra capacidad de emocionarnos.

La voz en off nos introduce en la cabeza de un niño de cinco años, Jack. Un niño inteligente y perspicaz, pero que vive inmerso en una burbuja construida por su madre y por su prolífica imaginación, necesaria por otro lado, cuando todo tu mundo se reduce a cuatro paredes de veinte metros cuadrados (¡y una claraboya!). Joy es su madre. La joven secuestrada a sus diecinueve años.

La película está claramente dividida en dos partes, y el protagonismo repartido entre estos dos personajes, madre e hijo.  En la primera mitad se nos muestra la relación entre madre e hijo, y en la segunda, las relaciones de ambos con el resto del mundo. En esta última parte, es curioso contemplar cómo cada uno intenta a su manera reinsertarse en la sociedad. Jack se topará con algo completamente nuevo y desconocido para él, diferente a todo lo que ha visto e imaginado hasta el momento. El cambio será muy brusco, y en un primer momento estará dominado por el miedo, pero lo bueno de los niños es que “no tienen pasado”, y con un poco de paciencia y cariño, se adaptan rápido a cualquier situación. Es emocionante escuchar de primera mano cómo Jack va descubriendo las infinitas posibilidades que le ofrece este nuevo mundo. Sus monólogos interiores, repletos de inocencia, son especialmente conmovedores.

Para Joy la vuelta será mucho más difícil de lo que cabría esperar. Le tocará enfrentarse a un mundo que creía conocer (y por el que tanto ha luchado por volver a ver), pero que encuentra tan distinto al que ella recuerda haber dejado años atrás. Y así, cuando su hijo se acostumbra a su nuevo estilo de vida, sentirá perder la que por años ha sido la razón de su existencia: cuidar y proteger a su hijo. Ahora Jack parece no necesitarle. Ya no es la única en su mundo.

Room (La habitación) es una llamada continua a nuestra sensibilidad; una mirada a los lugares más recónditos y profundos de nuestra humanidad; y un estudio de nuestras peculiaridades como individuos, y nuestras semejanzas como especie.

2 Comentarios

  1. Magnifica crítica . Describe el interés de la película de manera perfecta, generando un deseo de verla sin necesidad de contarnos parte de la película.

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