I Edición
Crítica de Cine: ¿Es mejor no saber?

¿Es mejor no saber?

  • Título: La noche del demonio
  • Título Original: Night of the Demon (Curse of the Demon)
  • Jaques Tourneur
  • 1957
  • Reino Unido

Night of the Demon: película inglesa producida por la Columbia en 1957 y dirigida por uno de los maestros de la serie B: Jacques Tourneur. Tourneur, norteamericano de origen francés, había destacado en los años 40 rodando dos de las más sugerentes cintas de cine fantástico y de terror: La mujer pantera (1942) y Yo anduve con un zombie (1943). Posteriormente mostró también su gran talento y capacidad en otros géneros: el film noir (Retorno al pasado), el género de aventuras (El halcón y la flecha) o el western (Wichita).

No fue hasta 1957 cuando Tourneur volvió al género fantástico gracias al guión escrito por Charles Bennet y Hal E. Chester basado en un relato de M. R. James (Casting of the runes). La historia: John Holden (Dana Andrews), prestigioso psicoanalista norteamericano, viaja a Londres para asistir a un congreso de parapsicología con el objetivo de desenmascarar a Julian Karswell (Niall MacGinnis), líder de un grupo que rinde culto al diablo y que pregona creencias en antiguos mitos y leyendas. Ayudado por la sobrina de un profesor colaborador de Holmes, juntos intentarán derribar las supuestas teorías de Karswell.

La acción del film se nos presenta desde el punto de vista del científico Holden: todo él revestido de lógica y razón. Personaje completamente escéptico y reacio a aceptar teorías que no concuerden con ningún precepto o dogma científico. Sin embargo, a medida que avanza la historia, las diferentes situaciones a las que debe enfrentarse provocarán en él la aparición de, por este orden: sorpresas, dudas y miedos. Sensaciones que serán compartidas por el espectador a medida que se desarrolla la trama. Como le dice uno de sus ayudantes en la película: “La ciencia también tiene su zona de sombras para las cuales es difícil encontrar una explicación”. Así el tema del film es la lucha entre la ciencia y las creencias sin base científica, encarnados en los dos personajes principales que aparecen enfrentados desde el inicio del film. Y es que la verdadera historia de terror que subyace en el film no es la de demonios o monstruos conjurados, sino en el hecho de que todos los cimientos del mundo de John Holden  tienden a tambalearse a medida que avanza la trama.

A parte del guión, la gran baza de la película es la maestría de Tourneur para sacar provecho de materiales y presupuestos más bien exiguos. Y es que siempre ha tenido la desgracia (o la suerte) de trabajar con pírricos presupuestos para sus trabajos. Y uno no puede más que preguntarse de qué habría sido capaz el realizador con más dinero, porque a partir de tan modestos medios ha obtenido unos resultados excelentes. Y es que el realizador es un especialista en crear imágenes para sugerir, y no tanto para mostrar. En ningún momento la película exagera las situaciones. A pesar de tratarse de un film de género fantástico,  no abundan los efectos especiales. Es más, los pocos que hay, están pasados de moda y desentonan un poco en el conjunto de la obra. Todo en el film está muy bien sugerido a partir de situaciones muy sencillas pero muy efectivas. Un ejemplo puede ser la escena de la sesión de espiritismo, verdaderamente perturbadora, o la secuencia donde el personaje de Dana Andrews se pierde en el bosque que rodea a la mansión de Karswell, o la escena de la tormenta de viento en el jardín. En la historia se mezclarán elementos de magia negra, brujería, cultos satánicos, antiguos hechizos rúnicos y hasta el diálogo con los muertos. Y solo en 95 minutos de metraje.

Quizás el único punto negativo del film desde mi punto de vista, y sin avanzar spoilers, es un error en la secuencia inicial posterior a los títulos de crédito. Parece ser que guionista y director tenían una idea para la escena, pero los productores obligaron a que el arranque de la película fuera mucho más espectacular, desvelando uno de los grandes misterios del film. Grave error pero que no empaña el global de la película, que mantiene una gran coherencia en todo su metraje.

No cabe duda que el film de Tourneur se avanzó a su tiempo. Y fue semilla para que otros cineastas realizasen films utilizando algunos de los ingredientes de éste, como se puede apreciar en películas posteriores como Psicosis (1960) o La semilla del diablo (1968). En fin, no es de extrañar que La noche del demonio sea una de las 11 mejores películas de terror de toda la historia seleccionada por Martin Scorsese recientemente. Como toda lista puede ser discutible, pero es evidente que la fuerza visual del film de Tourneur se mantiene intacta hoy día casi 60 años después de su realización.

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