II Edición
Crítica de Cine: El mapa del tesoro

El mapa del tesoro

  • Título: Las vidas posibles de Mr. Nobody
  • Título Original: Mr. Nobody
  • Jaco Van Dormael
  • 2009
  • Bélgica

En ocasiones resulta que te encuentras con un momento particular en la carrera de un actor que siembra la curiosidad, porque rompe con lo habitual, y decides ahondar más en la trayectoria de esa singular persona, averiguar si esconde un trasfondo interesante o si la casualidad quiso que fuera un único momento de revelación.

Eso me sucedió al ver el discurso de agradecimiento al recibir el Oscar a mejor actor de reparto por su actuación en Dallas Buyers Club con el impredecible Jared Leto. Recuerdo esa madrugada observando con mirada analítica las idas y venidas de la gala en Los Ángeles y descubrir con inquieta sorpresa lo que parecía el honesto agradecimiento de un actor que, cuando menos, sabía cómo captar la atención de la audiencia y ofrecer un discurso al natural, sin demasiados estereotipos aburridos.

En aquel momento, recordé la inquietante Réquiem por un sueño. El desasosiego que te deja una historia cruda y real, acerca de la adicción y la pérdida del auto control, con el respaldo de una actuación destacable, extraordinariamente humana, en la que casi desde el primer minuto olvidas de quien se trata y te sumerges en la realidad agonística del personaje. Fue entonces que la curiosidad cinéfila me llevó a realizar una búsqueda que dio sus frutos y encontré una trayectoria irregular, poliédrica, interesante y fuera del circuito casi estrictamente comercial que marca la cartelera.

Cuando ocurre, cuando investigas y se convierte en un mapa del tesoro inesperado y siempre bienvenido, hallas piezas dignas de resaltar en tu hemeroteca vital particular. Uno de los hallazgos  fue el título Las vidas posibles de Mr. Nobody, un relato que sorprende en diversas facetas. Es un placer ver un largometraje con una estructura ejecutada de una forma exquisitamente desestructurada, con saltos en el tiempo y entrelazando historias con nexo de unión.

Un argumento que se desarrolla en torno a una idea recurrente para el ser humano a lo largo de su vida, ¿qué hubiera pasado si hubiese tomado aquella decisión? o ¿qué debo hacer ante la encrucijada que se presenta en el momento presente? Posibilidades y senderos que se plantean ante uno mismo y que quizá lleven a una vida de permanente búsqueda por convicción, a una existencia anodina sin sabor o, tal vez, a una lucha sin tregua por sobrevivir en una rutina instalada de constantes desafíos.

Un plus, la banda sonora es de las que consiguen transportarte por diversos estados de ánimo, desde el desasosiego de la incertidumbre a una melancólica añoranza de la felicidad, pasando por la esperanza implícita en la ingenuidad del presente.

No apta para conservadores y espectadores con un gusto arraigado por un guión con un inicio definido, desarrollo lineal y desenlace único. Si, en cambio, eres un explorador de la gran pantalla y te satisfacen las historias con giros inesperados que te transportan a realidades paralelas inspiradoras, que dejan un regusto esperanzador y hacen pensar al cinéfilo, incluso más allá de cuando los títulos de crédito acaban de pasar por la pantalla, resulta una pieza interesante y digna de ser no sólo vista sino observada con analítica atención.

Un pequeño secreto, entre las cuestiones que me hicieron querer visionarla fue ver que superaba los, ahora comunes, 95 minutos, porque cuando la película se acerca o pasa de las dos horas comienzo a sentir una extraña sensación de intranquilidad que me alerta ante la posibilidad de estar ante un preciado hallazgo o, por el contrario, un insufrible martirio laberíntico de ideas sin sentido que no tienen un final racionalmente factible. Pero, ya se sabe, quien no arriesga no gana. En este caso, todo un acierto cien por cien recomendable.

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