II Edición
Crítica de Cine: El solitario hombre de Dios

El solitario hombre de Dios

  • Título: Taxi Driver
  • Martin Scorsese
  • 1976
  • EE.UU.

Se cumplen 40 años del estreno de una de las películas más icónicas del nuevo cine americano de los años 70. Para muchos la mejor obra de Martin Scorsese y un film que con el paso de los años ha ido ganando adeptos. Aunque fue galardonado con la Palma de Oro en Cannes no fue precisamente un gran éxito en su momento. Más bien causó mucha polémica, en especial por la fuerte carga de violencia del film y por lo perturbador de su planteamiento.

La historia parte de una idea inicial de Paul Schrader, autor del guión en el que colaboraron el propio Scorsese e incluso un joven Robert De Niro, de forma no acreditada. El argumento: un veterano del Vietnam, Travis Bickle, con problemas de insomnio, decide aprovechar esta dolencia para trabajar por la noche. Encuentra un empleo de taxista nocturno y transitando por las calles de Nueva York tendrá que lidiar con la fauna nocturna propia de toda gran ciudad.

Travis, además,  padece una patología que le impide relacionarse normalmente con nadie. Deambula por las calles de la ciudad sin encontrar refugio en ningún ser humano. Como él mismo se autoproclama, “el solitario hombre de Dios”. De hecho el personaje de De Niro parece comunicarse más consigo mismo mediante los diarios de guerra que va escribiendo en su día a día, que con cualquiera de los personajes con quienes trata de interrelacionarse. Cualquier intento de aproximarse al mundo exterior choca con un muro infranqueable para él. Culminando con su intento de acercamiento al personaje de Betsy (Cybill Shepherd),  símbolo casi etéreo para el protagonista: “un ángel al que no parecía afectarle la escoria que la rodeaba”. Relación que termina con un fracaso total y que lleva al personaje de Travis a un mayor aislamiento.

La desubicación del personaje protagonista es total. A medida que avanza en su aislamiento, sus ideas se irán radicalizando y la idea de tomarse la justicia por su mano para limpiar las calles irá germinando en él poco a poco. De hecho la idea de violencia emana desde el principio del film y a lo largo del mismo: desde el pasajero del taxi interpretado por el propio Scorsese que quiere matar a su esposa infiel, pasando por el vendedor de armas y por las vivencias nocturnas dentro de su taxi. Travis también parece marcado por un cierto carácter infantil e inmaduro. Precisamente una escena que se ha convertido en icónica resume todo el sentido del film: Travis ante un espejo comportándose como un niño con pistolas de juguete. El célebre “¿me estás hablando a mí?”, como casi toda la escena, fue una improvisación del propio De Niro.

Posteriormente a su relación con Betsy, el taxista entablará relación con Iris, prostituta infantil (Jodie Foster), a la que Travis intentará ayudar para sacarla de su situación. Son estos momentos en los que parece que el personaje de De Niro aún puede tener un sentido y ubicación dentro de la sociedad que le rodea. Pero es solo un espejismo.

La explosión final de violencia, magníficamente filmada, fue el causante principal de la calificación de película para adultos. Y es que la violencia filmada por Scorsese está libre de adulteraciones. Está crudamente filmada y su realismo, para la época, fue impactante. De hecho el film solo pudo estrenarse porque en dicha secuencia se obligó a la productora a cambiar el color de dicha secuencia, potenciando el ocre y ocultando los colores vivos originales con los que fue planteada y rodada.

Sin embargo, lo más auténticamente perturbador del film, más allá de su violencia (ampliamente superada hoy día), es el retrato de un personaje psicótico como el de Travis de una forma como no se había hecho antes. Se trata de un auténtico psicópata, como el espectador descubre visionando el film, pero su conducta en muchas ocasiones no solo no es deleznable sino admirable. Por ejemplo cuando intenta de manera honesta sacar a Iris del mundo en que vive y devolverla a casa de sus padres. De hecho el final del film es cumbre. Al haber cambiado de objetivo para cumplir su sueño de justicia, el personaje de Travis es considerado prácticamente un héroe a ojos de la sociedad, un justiciero solitario. Retomando de nuevo el taxi en la última escena, puede parecer completamente curado y reintegrado a la sociedad, pero el espectador sabe lo que su mente esconde. El último plano con una fila de taxistas circulando por la calle es auténticamente perturbador….

La película, filmada con mano maestra y eléctrica por un Scorsese en plena forma, está rodada casi enteramente en las calles y recovecos menos recomendables de la ciudad de los rascacielos. Apoyado en la gran fotografía de Michael Chapman, el film se convierte de esta forma también en un pseudodocumental de la fauna urbana de la ciudad en la década de los 70.

Mención especial merece la partitura inolvidable del gran Bernard Herrmann, última colaboración del genio musical para el cine ya que falleció antes del estreno del film (de hecho la película está dedicada a su memoria). La música combina un tema amenazador como corresponde a la figura de Travis conduciendo su taxi, y el famoso solo de saxo, instrumento solista por excelencia, que se corresponde perfectamente con la soledad del personaje de De Niro.

Los actores también están excelentes, empezando por un De Niro genial siguiendo por una Cybill Shepherd, cuyo personaje está poco tiempo en pantalla pero que brilla con luz propia, y sobre todo una jovencísima Jodie Foster en el papel de Iris, la menor dedicada a la prostitución y cuya presencia también causó mucha polémica en aquel momento (Jodie era menor de edad en el rodaje de la película).

En definitiva, Taxi Driver conserva toda su fuerza hoy 40 años después. Y sigue siendo uno de los mejores exponentes del nuevo cine americano de la década de los 70, una generación de cineastas que por desgracia no pudo desarrollarse en plenitud en los años que siguieron.

1 Comentario

  1. Muy acertada crítica de un clásico que sigue fascinando al público. Buenos datos e información que enriquecen la crítica y nos permiten conocer más de ésta extraordinaria película.

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