II Edición
Crítica de Cine: Crónica de un suicido argumentado

Crónica de un suicido argumentado

  • Título: The Sunset Limited (Al borde del suicidio)
  • Título Original: The Sunset Limited
  • Tommy Lee Jones
  • 2011
  • EE.UU.

Blanco. ¿Qué nos arrebata el deseo de vivir? La propia vida. Cuando los años han ido depositándose en tu interior como partículas de cianuro, ya no hay vuelta atrás, tienes que coger el Sunset Limited. No existe redención posible pues no hay a quién pedir perdón para obtenerlo. La historia es solo el rebufo de un futuro que se expande inevitablemente hacia la muerte y en ella nuestra fugacidad se vuelve eterno desencanto. Solo se atisba, entre borrones de tiza blanca, una demoledora respuesta en la pizarra: Dios no existe. El profesor abandona la sala, rumbo a la estación.

Negro. ¿Qué nos despoja del miedo a morir? Tu palabra. La muerte es solo el principio. La única manera de alejar las sombras es que la luz salga de dentro de uno mismo. El pasado es imborrable porque forma parte de lo que somos y el mapa de cicatrices que recorre nuestro cuerpo nos guía a través de la ceguera. Hay heridas que aún escuecen. La cruz es solo un símbolo sobre la pared, lo importante es el mensaje, la misión. Tan solo hay paz donde antes hubo rabia en la breve oración de una oveja perdida: El señor es mi pastor. No puede llegar tarde a trabajar, hoy cogerá el tren.

Cormac McCarthy debió dialogar mucho consigo mismo durante las largas noches en las que escribía The Sunset Limited, una obra teatral narrada con el sello trágico y novelístico que comparten el resto de sus trabajos. El salto al celuloide debía ser sutil, sin estridencias ni adornos innecesarios, para que el espíritu austero de la historia se mantuviese a salvo de intrusiones ponzoñosas y, tal vez por eso, el elegido para su dirección fuese Tommy Lee Jones, un director prácticamente novel cuya mirada autoral hacia la ficción se antoja casi tan sobria y melancólica como la de su propia persona.

El intimismo se preservó tanto que la película se estrenó directamente para la televisión de la mano de HBO en el año 2011. The Sunset Limited se encuentra encerrada en una sola localización, en la que observamos como dos hombres combaten a muerte con el único arma y a la vez escudo que poseen: la palabra. El propio Tommy Lee Jones protagoniza la cinta junto a Samuel L. Jackson, interpretando a Blanco y Negro, respectivamente. Blanco es un profesor que ha intentado suicidarse arrojándose al vacío de una vía de tren. Negro es el hombre que lo ha impedido y ha insistido en que ambos fueran a su casa.

Los contrastes van más allá del color de la piel. Los posicionamientos ideológicos son claros y están perfectamente presentados desde prácticamente el inicio de la película, aunque a medida que los personajes se vayan definiendo mediante el diálogo, el blanco y el negro comenzarán a diluirse en una húmeda paleta de grises, en la que cada uno elige el tono que mejor combine con sus creencias, experiencias y esperanzas. Durante la batalla verbal podemos llegar a sentir que toda construcción moral en la que creemos carece de valor y verdad, pero eso solo sirve para reafirmarnos aún más en que esa mentira es a lo único que podemos aferrarnos llegados a cierto punto de nuestras vidas.

La religión es el clavo ardiendo al que Negro se aferra para intentar resquebrajar la decisión inamovible de Blanco de quitarse la vida y es sobre sus múltiples dimensiones donde se cimienta el grueso del diálogo, arrastrando en su poderoso cauce al resto de temas transversales que marcan nuestra existencia, como pueden ser la familia o la educación. Es increíble que cada frase, argumentada y construida desde la enorme complejidad que esconde cada uno de los personajes, se acabe deshilachando ante la respuesta insultantemente lógica de una verdad universal, una verdad que se torna incierta en cuanto cambiamos de universo, o en definitiva, de mirada, pero que se hace fuerte cuando el que la contempla lo hace desde una posición de absoluta certeza. La cuestión es, ¿quién abandonará antes su verdad? Una vida está en juego, las blancas mueven primero.

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