II Edición
Crítica de Cine: Icono del cine feminista

Icono del cine feminista

  • Título: Thelma & Louise
  • Ridley Scott
  • 1991
  • EE.UU.

Lo mejor de esta película son, por supuesto, sus protagonistas: dos mujeres fuertes, valientes y divertidas; algo sin duda, inusual en Hollywood.

En el universo americano de las películas los personajes femeninos solo existen, en la mayoría de los casos,  a razón de ser el interés amoroso de algún varón. Y en las pocas veces en las que ocurre que estas tengan un papel de cierto protagonismo, lamentablemente suelen quedar relegadas a interpretar a féminas atormentadas, inestables o desquiciadas. En el peor de los casos, a femmes fatales. Esto no es precisamente un secreto, pero pocas veces se actúa frente a ello. Gracias a Dios Ridley Scott lo hace, regalando a la historia del cine este alegato feminista. Porque lo es, y de hecho esta es la razón de que se haya convertido en un film de culto. Lo que no quiere decir que esa sea su única virtud.

El guion es sólido, y trata con honestidad un tema tan susceptible de herir sensibilidades. Da además una vuelta de tuerca a un género que históricamente había quedado relegado casi por exclusividad a los hombres: el western; o, en una versión más moderna, la road movie.

Thelma (Susan Sarandon) y Louise (Geena Davis) son dos mujeres de mediana edad que viven en un mundo dominado por hombres. Cansadas de sus rutinarias y asfixiantes vidas, deciden un buen día hacer uso de la libertad que, en teoría, a todo ser humano le corresponde. Cada una tiene una manera muy distinta de relacionarse con el sexo opuesto, pero ambas comparten la misma necesidad de rebelarse para con “sus hombres.” Una rebeldía que comienza de forma ciertamente inocente (un fin de semana de chicas), y que por una serie de acontecimientos, se convierte en un acto reivindicativo de relativa magnitud, frente a una sociedad que las oprime.

Sarandon y Davis nos regalan una de las amistades entre féminas más reales y sinceras vistas en pantalla. A pesar de sus distintas vivencias y caracteres, los cuales funcionan como contrapunto, se aceptan, respetan y quieren tal y como son. Por otro lado, se hace evidente que la intensidad de este lazo viene dada por el hecho de que solo se tengan la una a la otra.

En la historia de Callie Khour hay que destacar unos personajes alejados del estereotipo, incluso los masculinos, en cuya cinta tienen todo un papel secundario, aunque necesario. De hecho, cumplen una función muy clara: la de propulsar la evolución de los dos personajes protagonistas, en cuyas relaciones para con ellas, está la base de las motivaciones de sus actos. Y si bien los primeros hacen apariciones más o menos estelares, los personajes protagonistas están perfectamente construidos y desarrollados. De hecho, para mí este esta es la mejor cualidad de la película, la de ofrecernos unos personajes tan humanos y tan reales, con esa peculiar relación de amistad que une a unas mujeres tan distintas.

La inocencia y pasividad del personaje de Davis hace difícil de entrada creer en la relación de estas dos mujeres tan diferentes. Solo la vitalidad y recientemente adquirida picardía de Thelma, parece casar con la independiente y segura Louise, que es el personaje que en un principio resulta más interesante, y quien lleva el mayor peso dramático de la historia; aunque el contrapunto de la otra resulte esencial, y de hecho sea este personaje el que tenga un mayor arco de transformación.

En definitiva, estamos ante una potente road movie, con unos personajes difíciles de olvidar.

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