II Edición
Crítica de Cine: Un e-mail con encanto

Un e-mail con encanto

  • Título: Tienes un e-mail
  • Título Original: You've Got Mail
  • Nora Ephron
  • John Lindley
  • EE.UU.

Una de las características de las comedias románticas de Hollywood es que son a prueba de spoilers. Ya de antemano y desde su cartel sabemos cuál es el final, es una constante que se repite y se repite en el cine pues es una fórmula ganadora y lo mejor sin tener que quebrarse mucho el cerebro con los guiones que parecen hechos con una plantilla: el chico luego de hacer todo lo posible por conquistar a la chica, de humillarse de todas las formas inimaginables logra conquistarla y al final, como en los cuentos de hadas, “vivieron felices para siempre”. Todo se reduce a encontrar dos actores bien parecidos, de los que abundan en Hollywood, que tengan algo de química y cambiar una que otra cosita y miles de millones entrarán en sus cajas registradoras. Ya lo vimos claramente en Novia a la fuga, Notting Hill, 50 primeras citas, Cómo perder a un chico en diez días, La boda de mi novia, Sin compromiso…la lista sería infinita.

Aunque todas estas comedias son evidentemente una copia de una copia, en algún momento y como parte de la ley de promedios se da el chispazo que cautiva hasta el más exigente. Es poco probable que esta chispa provenga del guión, la única forma de hacerlo es cuando los actores involucrados pueden transmitirle a la historia su carisma, su toque personal o su genialidad y las hace entonces dignas de disfrutar en una tarde de siesta.

Teniendo en cuenta esto, entre finales de la década de los ochenta y hasta mediados del dos mil, una actriz se destacó por encima de las demás y era la preferida. De hecho protagonizó las mejores comedias románticas de todos los tiempos y para muchos sigue siendo una de las más talentosas actrices en esta categoría, no solo porque se salía del molde de lo que se pensaba era la típica heroína americana, sino porque poseía una femineidad atípica, algunos podrían llamarla simplona pero era evidentemente única y esa fue Meg Ryan.

Es un hecho que las películas en que participó no serían las mismas sin ella incluso dos de ellas: Cuando Harry encontró a Sally (When Harry Met Sally) y Algo para recordar (Sleepless in Seattle) están en el Top 10 de las comedias románticas del American Film Institute. Su apariencia era muy particular: cabello en ocasiones muy corto, ropa de niño perdido, moderna; le dieron ese plus necesario para sobresalir. No era sensual en el sentido convencional como Angelina Jolie o Jennifer López, tampoco indefensa  y femenina como Gwyneth Paltrow o Drew Barrymore, tampoco era la más deseada como Julia Roberts pero era encantadora como pocas pueden serlo.

En Tienes un e-mail se combinaron esos elementos que la convirtieron en triunfadora: un actor genial como Tom Hanks, una actriz carismática como Meg Ryan, un tema actual y hermosos decorados de un bello Nueva York en primavera. Aunque es un remake de El bazar de las sorpresas de Ernst Lubitsch, Tienes un e-mail tiene madera para convertirse en un clásico.

El guión, como era de esperarse, muestra el dilema que se da en la mayoría de las comedias románticas, incluso es la misma fórmula que utilizan las telenovelas mexicanas: el chico rico, en este caso multimillonario, y la linda pobre, en este caso quebrada, son enemigos declarados, en este caso por los negocios, pero terminan siendo entrañables amigos en línea, eso sí, ninguno de los dos lo sabe. Nada del otro mundo, ya Perrault cuatro siglos antes lo supo con Cenicienta.

Afortunadamente para los productores ambos son actores talentosos y creíbles que rescatan un tema inverosímil que se salva en los detalles, en los excelentes diálogos y en los toques de humor de un Tom Hanks inspirado. Es un gusto verlos pasearse, comer y bromear por las calles coloridas después de haber superado sus diferencias iniciales y después de haberse librado de sus respectivas molestas parejas. El final ha sido elegido por los amantes de las comedias románticas como uno de los mejores de todos los tiempos: un Central Park en todo su esplendor, de fondo la melodía del clásico de El Mago de Oz Somewhere over the rainbow en la voz de Harry Nilsson, un perro encantador y un beso inolvidable. ¿Cómo no hacer dinero con eso?

3 Comentarios

  1. No porque sea tuya, pero realmente tienes muy buen sentido de crítica y lo más importante referencias que le indican al lector que no eres de papeles o de otros escritos sino que te basas en tus propias apreciaciones

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