I Edición
Crítica de Cine: Delicado compromiso

Delicado compromiso

  • Título: Una nueva amiga
  • Título Original: Une nouvelle amie
  • François Ozon
  • 2014
  • Francia

La temprana muerte de su mejor amiga desde la infancia, deja en Claire (Anaïs Demoustier) un montón de dudas sobre su relación y la responsabilidad de cumplir una gran promesa con ella: proteger a su recién nacida y a su marido David, después de su fallecimiento. Aunque todavía no lo sabe, el verdadero problema llega cuando se dispone a llevarlo a cabo y se encuentra con un David (Romain Duris) un tanto, digamos, afeminado.

Sobre este argumento versa Una nueva amiga (2015), lo último del director François Ozon. Una película fascinante y muy peculiar, como todo lo que se cuece en la refinada y un poco sarcástica mente de este parisino, que no ha dejado de recibir elogios desde su primer largometraje, Sitcom (1998). Le encanta la reivindicación de problemas sociales o el compromiso con las minorías sexuales, y esta vez lo pone todo al servicio del espectador, mientras nos cuenta su perspectiva, única en su especie, acerca del colectivo transexual. Muy en auge después de que la serie Transparent, reflejo en la actualidad de la situación transgénero, se alzase con tres Emmy´s en la pasada edición.

Sin duda, fiel en su elección de una temática controvertida, –se metía al público en el bolsillo con su peculiar punto de vista acerca de la sexualidad humana en El tiempo que queda (2005) y Joven y bonita (2013)– el film convence arrastrado por la delicadeza en el ritmo y la métrica del espacio-tiempo. Además de varios contrapuntos durante el nudo y el desenlace, que obligan al público a no perder de vista a su personaje principal, un talentosísimo Romain Duris (El extranjero loco, Premonición) que mejora su interpretación tan rápido como cambia de ropa.

En definitiva, otro ejemplo más de que el cine de autor no tiene porqué ser soporífero ni tratar con materia especialmente intelectual, sino mostrar un punto de vista original bajo un presupuesto limitado y muchísimo esfuerzo. Tal y como asevera el protagonista, “No hay que morir idiota”, entre otras cosas, por eso Una nueva amiga consigue que ganemos en perspectivas, en conocimientos y en formas de sentir.

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